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Archive for 26 agosto 2010

Cómo con las cosas de la mudanza no consigo sentarme a terminar el artículo sobre Don Quijote, aqui va un post sobre la bellísima obra de Mark Olich, un fotografo de San Petersburgo que recoge habitualmente la magia del Mariinsky y muy a menudo la de Lopatkina, la reina de lo sublime.

http://mark olich.photodom.com

Me gustan sus fotos porque transforma la luz cómo si fuera un cuadro, dándole a las fotografías un aire de misticismo y fantasía, aún captando los momentos más íntimos y por lo tanto más reales de la danza. Por experiencia, sé que la danza vista desde arriba no resulta particularmente atrayente, pero él es capaz de captar momentos increibles.

Siempre me ha encantado asomarme entre cajas, cómo la luz de los laterales se refleja en los trajes fuera de lugar con el ambiente frugal del teatro y en las caras de nervios y concentración.

Lopatkina en La Bayadere

Uliana Lopatkina e Ivan Kovlov, Giselle

Don Quijote

Lopatkina cual aparición

Ekaterina Koundarova

Me gustaría saber de qué es esta foto de Lopatkina cual sirena. No puede ser Ondine aunque lo parezca, porque la Ondine de Lacotte es muy diferente estéticamente, aunque a lo mejor es algo de la ópera Rusalka. Pero las grandes divas no suelen bailar cosas de las óperas.

Victoria Tereskina en Bolero Factory, de Yuri Smekalov

Lopatkina y Smekalov en la nueva “Anna Karenina´´ de Ratmansky

Parece una imagen antigua, pero a la derecha vemos a  Oksana Shorik, un futuro talento del Mariinsky forjado a sangre y fuego en Perm.

Tereshkina bailando tango

Lopatkina e Ivanchenko en “Scotch Symphony´´ de Balanchine, que el Mariinsky ha estrenado esta temporada

Angel Corella y Eugenia Obraztsova

Cómo hacen los rusos, una parte del cuerpo de baile son cisnes negros, pero sin nada que ver con Odile

Obraztsova en uno de los duos de “In the Night´´ de Jerome Robbins

Makhalina y Anayan en la Giselle Roja

Vishneva y Malakhov en “Le Parc´´

Irma Nioradze

In the Middle Somewhat elevated

Steptext

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Me ha costado varios días concentrarme lo suficiente cómo para escribir una reseña de mi viaje, pero aquí está.

Es el segundo año que viajo a Londres para las giras de  verano ( el año pasado fue por el Mariinsky), y me encantó volver a encontrarme con gente que conocí el año pasado. Además, este año tenia compañía española, así que podía rapsodiar en dos idiomas ( bueno, también hubo algo de francés) en la puerta de artistas.

Me gusta mucho el ambiente en la Royal Opera House. Más relajado pero más organizado. Ya desde antes de llegar, el sistema para comprar entradas es muy bueno, porque incluye fotografías con la vista de cada zona de asientos. Recuerdo cuando compré las entradas el día que salieron en venta hace meses, me llevé el portátil a la universidad pero no pude entrar hasta 7 horas después, porque había una cola virtual.

El público es variado aunque cómo suele ocurrir en los grandes ( y caros) teatros, la media de edad es alta. Pero el público está muy educado en lo que a ballet se refiere ( la mayoría se aficionaron en los años de Fonteyn y Nureyev), y muchos acuden por interés artístico más que por el simple hecho social . Este año además pude probar las tradiciones de los intermedios, una copa de vino en Flower Hall y una tarrima de helado que venden en puestecitos junto a los programas, por gentileza de mis compañeros de butaca (un aficionado a la ópera que gritaba “bravi´´ a la italiana y una jovencita con poca experiencia teatral que reía encantadora a cada momento de sorpresa).

El Corsario. 5 de Agosto

  • Medora: Maria Alexandrova
  • Conrad: Alexander Volchkov
  • Gulnara: Anastasia Yatsenko
  • Birbanto: Andrei Merkuriev
  • Lankedem: Gennady Yanin
  • Pasha: Aleksei Loparevich
  • Pas des esclaves: Anastasia Stashkevich, Viacheslav Lopatin
  • Odaliscas: Olga Stebletsova, Anna Leonova, Anna Tikhomirova
  • Grand pas des eventailles: Egor Khromushin, Victoria Osipova, Maria Vinogradova,Svetlana Pavlova, Yulia Lunkina, Daria Khokhlova, Joo Yoon Bae

Tenía bastante curiosidad por ver la reconstrucción de Alexei Ratmansky. Habia visto la grabación de youtube de mrlopez, pero no me hacia una idea de cómo luciría esta producción.

Ratmansky, ahora director del American Ballet Theater, es otro de los que cómo Yuri Burlaka o Pierre Lacotte se han subido al carro de las reconstrucciones ( y bendito sea que se ponga en marcha ese vehículo). Además de sus propias coreografías, para el Bolshoi reconstruyó este Corsario en colaboración con Burlaka en 2007 ( la fecha de estreno fue el 21 de Junio) y  “Llamas de París´´ en 2008. Recientemente, ha estrenado su versión de “Don Quijote´´ para el Ballet Nacional de Holanda.
La función me pareció un autentico delirio de belleza, y las 3 horas y media que duró ( desde las 19,30 hasta las 23,00) se me pasaron en un suspiro, aunque no todos los locales opinaban lo mismo. Ese mismo día, por la mañana, tuve la suerte de visitar el teatro por dentro, y espiar los decorados que luego usarían, pero era incapaz de imaginar lo que vendría.
Todo es detallista hasta el extremo, con decorados de Boris Kaminsky ( especialmente el fondo del mar, que meritó una ovación del público) y vestuario de Yelena Zaytseva basado en modelos de Evgeny Ponomarev ( 1899) . Comenzamos en el  habitual  mercado de esclavos, en lugar de la playa a la que nos lleva el Mariinsky en la versión de Pyotr Gusev, pero mucho más tridimensional y funcional. Tenemos un balcón, desde el que Medora tira una flor a Conrad cuando se conocen.
Bolshoi-Ratmansky
Mariinsky-Gusev
Los trajes son de inspiración historicista, una mezcla estilizada de Grecia y Turquía. Me recuerdan por los detalles  a los cuadros orientales de Eugéne  Delacroix.
Dos fotografías de John Ross

Medora tiene tutus ( salvo en un pequeño momento en la gruta en el que se viste de corsario), pero el vestuario de Conrad resulta un poco “chocante´´ de ver. Acostumbrados a ver las variaciones  del esclavo Alí, ( que no aparece aquí, y sus variaciones pasan a Conrad), bailadas  con pantalones más o menos “arábigos´´ y sin camiseta, el principal tiene que librar con una amplia falda ( sujeta con una cuerda disimulada entre las piernas, para que no vuele demasiado), pantalones de terciopelo apretados,  chaquetilla, peluca, pendientes…

Otra peculiaridad de esta versión es que el personaje de Lankedem ( el mercader de esclavos) deja de ser una parte danzada, y dos bailarines  sin peso protagónico entran para realizar el paso a dos que le correspondería con Gulnara. Este paso a dos aparece durante los primeros 10 minutos del primer acto, y fue bailado por Anastasia Stashkevich y Viacheslav Lopatin. Alta, rubia y delgada, Stashkevich es uno de los “nuevos talentos´´ ( no es mayor, pero lleva desde 2003 en la compañía) . Quizá fue la mayor beneficiada por los cambios de castings del Tour, que le dieron muchas partes de solista y las partes principales de Swanilda y la bailarina en Petrouchka.  Quizás todavía le falta brillo para destacar más, porque es más correcta que espectacular. Lopatin, por su altura un habitual de los roles de carácter, hizo una interpretación eficiente, aunque sorprendió que no usó los grand pliés característicos de la variación de Birbanto. Recomendable ver a Vladimir Malakhov en la filmación en dvd de este rol.

Maria Alexandrova es quizá la  solista con más “limitaciones´´ físicas de la compañía. Sus proporciones podrían ser más estilizadas, sus pies más curvos y sus piernas y torso podrían ser más flexibles. Pero tiene un carisma y elegancia que la diferencian en escena. Su autoridad es simplemente indiscutible. Tiene un rostro de escultura ( con unos pómulos cómo los del famoso busto de la reina Nefertiti) y por eso a veces se la puede acusar de fría. Por poner una analogía de ballet, Alexandrova sería idealmente una Myrtha, aunque su pantomima y caracterizaciones son adecuadas para Medora. No particularmente una bailarina cómica, su Medora destacó más frente al Birbanto de Merkuriev y en las escenas clásicas del Jardin Animée y el Grand Pas des Eventailles

Fue curioso verla en el segundo acto, en el cual Medora tiene una pequeña variación vestida de corsario para divertir a los hombres. Es un solo muy corto, con apenas unos saltitos alrededor de la escena y algun paso folklórico. Además es una nota de color oir la voz de la bailarina, porque Medora termina el solo gritando, en ruso, “¡Al abordaje!´´

Zhakarova en esta variación

La pareja de Alexandrova fue Alexander Volchkov. Un principal de origen  moscovita, últimamente el eterno Crasso ( al igual que Vassiliev es el Espartaco indudable). Esta temporada habia visto a Volchkov en Crasso y en gala, también en Crasso y en el paso a dos de La Bella Durmiente. En Crasso aprecié su agresividad y fuerza, sobre todo en Barcelona, dónde le ví desde las primeras butacas y sin el maquillaje y la peluca que llevó en el Teatro Real ( y normalmente). Y en el principe destacó su limpieza y líneas.

He leído por ahí, en las reseñas de la gira, que comparaban a el Conrad de Volchkov con Errol Flynn, y la verdad es que me gustó mucho el parecido. El Conrad de Volchkov, frente al Birbanto de Andrei Merkuriev ( de rostro inevitablemente angelical) no escondia ese lado canalla de todo pirata, un héroe romántico pero que besaba ardientemente el cuello de Alexandrova   . También fueron muy cinematrográficas las pelas con el resto de corsarios por la liberación de las esclavas. Luchas de espadas, golpes que terminan con el enemigo haciendo una voltereta en el aire…

Aunque Volchkov, quizá por su altura, no es un bailarín de pirotécnia, le vi meter ,en la  variación que conocemos cómo del esclavo, esas revoltadas terminadas en el suelo con una pierna estirada y la otra doblada por detras, patrimonio de mejores saltadores. Me pareció que estaba algo molesto con la falta, pero lo aguantó con maestria.

Y el siguiente, por alusión es el otro rol masculino, el malvado pirata Birbanto, interpretado por Andrei Merkuriev ( una de las dos exportaciones del Mariinsky al Bolshoi).

Anna Rebletskaya y Andrey Merkuriev

Merkuriev quizá estaba un poco fuera de su elemento en el Birbanto. El único pero que  se le puede poner  a su actuación es un “pero Volchkov parece mas malo´´. Merkuriev fue muy entusiasta en sus partes de carácter ( maravillosamente bailadas por un cuerpo de baile inspiradísimo) , aunque su liderazgo cómo segundo de abordo no amenazara a Volchkov.

La segunda entre las chicas fue la Gulnara de Anastasia Yatsenko, una solista muy experimentada ( con 19 años de experiencia en la compañía). Tenía pocas referencias de ella, y la verdad es que me gustó bastante. Tiene la autoridad en escena de toda bailarina experimentada, y además un don para la comedia que la hace parecer mucho más  joven que en la realidad ( no quiero llamarle vieja porque no lo es, pero de cerca delanta más edad).

Anastasia Yatsenko en “The Bright Stream´´, de Alexei Ratmansky

Este ballet es también una obra muy adecuada para el lucimiento del cuerpo de baile, tanto en las partes de carácter cómo en las clásicas. El  trio de odaliscas ( que abandonan el mercado habitual de otras versiones y se mudan al palacio del Pasha) estuvo muy bien danzado por Olga Stebletsova, Anna Leonova y Anna Tikhomirova. Leonova destacó por su contraste entre gran musculatura y torso clásico. En esta y las siguientes actuaciones Tikhomirova me pareció  una gran solista, y un talento a vigilar para el futuro.

De izq a der: Stebletsova, Leonova y Anna Nikulina

Inserto esta grabación de la escena del sueño con  Zakharova y Krysanova en los roles princpales, porque es la mejor calidad de imagen que he encontrado.

En esta grabación ( del escenario “nuevo´´ que sustituye al oficial de Bolshoi), la escena sí que se vé un poco abarrotada, pero en el escenario de Covent Garden las solistas parecían tener suficiente espacio para estar cómodas, y se podía mantener el factor espectáculo de tanta gente y flores en escena.

La otra escena clásica fue el Grand Pas des Eventailles, con el cuerpo de baile en tutús blancos y abanicos azules y un solista ( Yegor Khormushin) para un paso a dos con la protagonista. El cuerpo de baile estuvo absolutamente maravilloso, con muchisimo empache para ser tan joven. No pude evitar fijarme en la coreana  Joo Yoon Bae ( la única bailarina no rusa de la compañia)  , una bellísima muñeca de porcelana.

Khormushin tenía un sólo complicado, que me pareció que no le dejaba lucirse nada( a este bailarín se le confía el rol de Espartaco en rotación con Vasiliev y Dimitrenko, así que será por algo). No me impresionó demasiado, pero fue un partner atento.

Esta fotografía fue tomada en la actuación que vi, pero no por mi. No considero que merezca la pena tomar fotos piratas, pero no iba a negar al amable señor que me las ha enviado.

Grabación de 2007 ( de mala calidad, pero pasable)

Y por último, uno de los momentos más esperados del ballet, el barco

Esta fotografía no hace justicia al momento, que meritó una ovación del teatro. El barco, el viento, las olas, todo estaba allí. Si esto resultó absolutamente impresionante para los ojos del público del sXXI, que no sería en el S. XIX.

Zakharova y Matvyachenko

En cuanto pueda publicaré otro artículo sobre el Quijote, que también tuve la suerte de ver, con 3 elencos distintos.

Gracias por la lectura

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